AURORA MADARIAGA

Todo se queda en la playa. Esta playa que un verano hace una eternidad nos mojó los pies mientras nos perseguíamos. Casi siento las margaritas formarse en mis mejillas tan sólo recordar. Casi siento una arcada por tan azucarada memoria. No sé qué me trajo a esta playa hoy. El oleaje salvaje no da oportunidad para admirarlo en paz, las olas encrispadas sueltan su suspiro cargado de lágrimas. Me hiela los huesos. El cielo viste un manto grisaseo oscuro y las nubes ya se asoman amenazantes. Estoy advertido. Sin embargo sigo caminando por el paseo costero como aquella vez. Contigo de la mano, el sol brillando en lo alto, la mar azulina y calma, el oleaje casi rítmico en su vaivén. Hoy la playa no da tregua. Y recuerdo.

El filo de tus eses gritadas, el nudo en mi garganta, el agotamiento luego de haberlo dicho todo. Empaqué mis cosas, pues no había más nada que decir ni hacer. Tú te fuiste a la cocina y a los minutos escuché el pito de la tetera desde nuestra habitación. No, ya no lo era más. Era desde entonces sólo tuya, mientras yo ya arrastraba mi maleta hacia la puerta. Hice ruido, esperé a tu reacción. Escuché el choque de la cuchara contra la taza y supe que no vendrías.

La arena blanca y suave como la seda de la playa Sarasota parece hoy una textura sin vida, opaca y lisa del invierno. Nadie quiere pisarla en el medio de la lluvia. Saqué la capucha de mi chaqueta y la até debajo de mi mentón para que no volara. Entre el salado de la brisa besándome la cara y el viento abofeteándome las mejillas, un dulzor. Respiré hondo, olí como un sabueso. Rosas y vainilla. Y tú. Volteé a mi izquierda, el tiempo se detuvo cuando te ví a los ojos. Como esta playa que brilla de aguamarina en el verano y apenas despide plomizo en el invierno, tus ojos de iris apagados se clavaron en los míos. Caminabas en dirección contraria. El reloj se detuvo. ¿Recuerdas? ¿Todavía recuerdas los días de miel y las noches sin dormir perdidos en la arena? ¡Esta arena! ¿Recuerdas? Amanecíamos abrazados y yo deseaba que así fuera el resto de la vida. ¿Recuerdas? Entre jadeos dentro de mi boca decías que me amabas, decías que querías ser para siempre mía. ¿Por qué me quitas la mirada? ¿Acaso te duele recordar? Lo sé, mi amor. Y Dios también sabe lo mucho que lo intentamos. ¿Con quién caminas del brazo? ¿Le prometes a él lo que un día prometiste a mí? ¿Lo traes a Sarasota también? He sido un imbécil. Cúanto te he amado.

Cerraste los ojos y tus lágrimas rodaron por las mejillas. De inmediato el viento cambió su rumbo y fueron a dar cerca de tu oído. Las mías también. Saladas y frías como la brisa marina del invierno. Rozaste mi brazo izquierdo y bajaste la mirada. Un paso más y ya eras pasado. Detrás mío. Con otro a tu lado, sin mí ni nuestros recuerdos. Tragué saliva y degusté todo el salado del oceano. Respiré profundo y el frío casi me devuelve algo de lógica. Sopló los recuerdos y abrió el camino hacia el devenir. Ese sin tí.

https://sillyliteratuream.blogspot.com.es/

***

Memorial Beach
A-ha

I pace the length of my unmade room
In times o change
My bags are packed,
guess I’m leaving the womb
Into the rain

We never found
A place to hide
Some peace of mind
God knows we tried

Toes in the sand, the seductive sway
Ooh… nothing better, babe
Across the bay – Sarasota Way
We held together

We never found
A place to hide
Some peace of mind
God knows we tried, yeah

So we walked down to Memorial Beach
Where things began
Honey days and nights without sleep
Lost in the sand

We never found
A place to hide
Some peace of mind
God knows we tried, yeah

Into the rain
The Summer rain

So we walked down to Memorial Beach

Paseo la longitud de mi habitación
En tiempos de cambio
Mis maletas están listas,
creo que estoy dejando el vientre
Bajo la lluvia

Nunca encontramos
Un lugar para escondernos
Un poco de tranquilidad
Dios sabe que lo intentamos

Dedos en la arena, la influencia seductora
Ooh… nada mejor, nena
Frente a la bahía – Camino Sarasota
Permanecimos juntos

Nunca encontramos
Un lugar para escondernos
Un poco de tranquilidad
Dios sabe que lo intentamos, sí

Así que bajamos al Memorial Beach
Donde las cosas comenzaron
Días de miel y noches sin dormir
Perdidos en la arena

Nunca encontramos
Un lugar para escondernos
Un poco de tranquilidad
Dios sabe que lo intentamos, sí

Bajo la lluvia
La lluvia de verano

Así que bajamos al Memorial Beach

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