MOISÉS ESTÉVEZ

Los de la científica realizaron un segundo análisis toxicológico, pero la
supuesta sustancia que dejaba a las víctimas a merced del cruel homicida
seguía sin aparecer en los resultados. Supuesta, porque trabajaban sobre la
hipótesis de que el uso de dicha sustancia, sería la única manera de explicar
que las chicas fueran secuestradas e inmovilizadas de la forma en la que
aparecían, para luego ser ejecutadas. No presentaban signos de haberse
defendido, y además estaban convencidos de que algunas eran captadas en
lugares públicos. Seguirían trabajando en esa línea hasta tener otro hilo del
que tirar.
Minna y Erik empezaban a mostrarse algo escépticos, pero tampoco el
asesino había dado un paso en falso hasta el momento, por lo que el campo
sobre el que desarrollar sus pesquisas era harto reducido. Pocos rastros, nada
de huellas, cero en fluidos, ningún testigo… La investigación estaba un poco
empantanada y estaba resultando un poco complicado el avanzar de manera
fehaciente.
– Erik acaban de llegar las cintas de una cámara de seguridad de un
cajero cercano a la casa de la última víctima. Que te parece si nos servimos un
par de cafés bien cargados y le dedicamos lo que queda del día a visionarlas.
– Me parece bien, a ver si tenemos suerte.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s