JOANA LLÀCER

Sigue mirándote al espejo. Sigue mirando tus dientes, tu pelo, tus granos, tus arrugas, tus pecas, tus estrías. Sigue mirando cada rincón de ti como si no mereciese tu afecto y sigue dejándote convencer por este mundo de mierda de que tienes que deshacerte de todas esas cosas porque te hacen menos digna, menos guapa. Sigue dudando de si deberías ponerte ese escote un sábado por la noche y de si deberías pintarte los labios un lunes por la mañana. Sigue poniendo tu salud en peligro alimentándote con batidos o pasando con una pieza de fruta al día como si tu cuerpo fuese a volverse bonito de repente, porque es mucho más importante como se vea por fuera, que como de sano se encuentre por dentro. Y si cuando ya hayas hecho todo eso no tienes suficiente, siempre te quedarán los quirófanos. Ponte unas buenas tetas y no pienses en el dinero, ni si quiera en el dolor, es mucho más importante sentirte bien contigo misma. Pero, ¿Y si no tienes dinero o no te gusta que te pinchen y te corten sin una razón de salud que lo requiera?

Aquí te dejo una solución para pobres y miedicas. Opérate la cabeza. Es un método un poco más complejo, aunque muchísimo más económico y eficaz. Además tiene efectos muy positivos a largo plazo que podrás observar en cada parte de tu cuerpo. Más que una operación estética, yo lo catalogaría como una especie de medicina alternativa, mística quizás.

Si te animas, este es el procedimiento a seguir:

  • Pon tu cabeza en blanco. Destierra todo tipo de idea de belleza que la sociedad haya sido capaz de imponerte o al menos inténtalo por un segundo.
  • Piensa en la belleza como bien útil. Piensa de qué te serviria ser guapa para todo el mundo si tus seres queridos ya te quieren y te aceptan y el amor de tu vida lo hara del mismo modo sin la necesidad de que tu te conviertas en quien no eres.
  • Piensa en todas tus cualidades buenas y acto seguido en cuantas de ellas cambiarías por levantarte más guapa la mañana siguiente.
  • Empieza a hacer cuanto haces con sentido. Come sano por tu salud y por el placer de sentirte ligera, fuerte y bonita. Haz deporte con gusto y disfruta de él, ríete y ayúdate a creer en ti misma superando tus propios objetivos, sin obsesionarte con ningún resultado que no llega y por su puesto sin sudar por castigo. Libera tus endorfinas y disfruta de la satisfacción del trabajo bien hecho cuando las agujetas no te dejen levantarte de la cama.
  • Relacionate con gente que vea más allá de una figura bonita y encuentra a alguien que te recuerde cada dia que eres tan guapa por dentro como por fuera.

Una vez hayas seguido los pasos anteriores, vuelve a tu espejo y reelabora el diagnóstico, si lo has hecho correctamente probablemente estés curada. Disfruta de los beneficios de la medicina natural como tú misma y sigue recordándote cada mañana que te quieres y que eres tan bonita como te sientes. Ah, y no te preocupes por nada cielo. Esos ojos que llevas ahora quedan muy bien con cualquier escote y pintalabios. No dejes que nadie te diga lo contrario y si lo hace, regálale una sesión de terapia compartiendo este post. Corre de mi cuenta.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s