ECONOMISTA

El culazo de Raquel lucía escandaloso desde de mi posición y lo que era mas peligroso es que la mano del madurito cada vez estaba mas cerca de él. Seguían hablando con sus cuerpos pegados y mi chica parecía haberse olvidado de que yo estaba esperando a que terminara de hablar con aquel señor.

Algunas veces con el reflejo de las luces se traslucía el delicado tanguita que Raquel llevaba debajo de los finos leggins. La escena era tan sexual que yo debía llevar por lo menos 20 minutos con la polla dura mientras ellos seguían hablando.

Finalmente Raquel se acercó a su oido y le dijo.

– Bueno ya va siendo hora de que vuelva con mi amigo, es un capullo que a veces me saca de quicio, pero he venido con él y está feo que le tenga esperando.

– Vaya, ya me dejas?, dijo el madurito decepcionado

– Si, es que he discutido un poco con él y me ha apetecido tomarme la copa contigo…

– Pues me alegro que hayas discutido con él…

– Pero no te creas que soy de las que se van aprovechando de los hombres para sacarles una copa eh?…jajaja, la próxima vez que nos veamos te invito yo a una copa…

– Vale te tomo la palabra…dijo el señor, si vuelves a discutir con tu amigo yo voy a estar todavía un rato mas por aquí.

Antes de darse dos besos de despedida, el madurito dejo caer la mano que tenía en la cintura, resbalando con suavidad su palma por el culo de Raquel hasta llegar a su muslo. Fue un gesto tan sutil que no se podría considerar ni grosero, ni una falta de respeto hacia mi chica. Pero el cabrón había tanteado el culazo de Raquel.

Se despidió mi chica de el amigo con la mano y vino hacia donde estaba yo.

– Bueno, mañana no estaría mal que me trajeras el desayuno a la cama, esta semanita vas a estar muy ocupado…

– Vale, me has ganado bien la apuesta, nada que decir…pero oyes una cosa, que te tocara el culo no estaba en la apuesta no?

– ¿Que me ha tocado el culo?, pues no me he enterado, dijo Raquel con una sonrisilla…

Salí de la Blue Moon con un buen calentón. Iba agarrado de la cintura de Raquel y nos dirigimos al parque subterráneo donde teníamos el coche. Por el camino me fue contando la conversación que había tenido con el madurito. Cuando pagué el importe fuimos hacia el coche. No había nadie en el parking y en ese momento no me pude reprimir por follarme a Raquel. No iba a poder aguantar hasta llegar a casa.

Puse a Raquel contra el coche y nos dimos un morreo salvaje. Luego bajé las dos manos a su culo y se lo toqué como si fuera la primera vez. Apreté su cuerpo contra mi y agarraba sus nalgas con fuerza. Los leggins eran muy finos y como llevaba tanga era casi como si estuviera tocando su culo desnudo.

– Deja que te folle ahora, dije abriendo la puerta de atrás y empujando a Raquel dentro, la puse boca abajo contra el asiento.

Me puse sobre ella y a penas la dí opción. Raquel protestó timidamente.

– Aquí no, ¿estas loco?, pueden vernos….además se nos va a pasar el ticket, tenemos 10 minutos para salir del parking.

Puse mis manos una a cada lado de sus leggins y poco a poco se los fui bajando junto con su tanga. Se los bajé hasta medio muslo. El imponente y redondo culo de Raquel quedó delante de mi. Me puse sobre ella entrando en el coche y cerré la puerta. Me saqué la polla dispuesto a metérsela sin juegos previos. No sé porque estaba tan excitado solamente por haber visto a mi chica hablar con un madurito mientras este la cogía por la cintura y finalmente acariciaba su culito…

– Tranquila, no voy a durar tanto, dije incrustando mi polla desde atrás en el coño de Raquel, me sorprendió lo humedo que estaba.

Solo quería descargar y correrme dentro de Raquel. Me daba igual si ella quería follar o no o si lo estaba disfrutando. No pensé en ella. Solo quería mirar hacia abajo y ver como rebotaba mi pubis contra su culazo. Metérsela hasta correrme. No creo que llegara al minuto de polvo. 45 segundos escasamente.

– ¿Te pone cachonda que te sobe un puto viejete? vengo dímelo, quiero que me lo reconozcas, aunque ya lo sé, por lo mojada que estás…

Raquel no me contestaba. Solo ponía su culito en pompa y se dejaba follar.

– aAlo mejor hubieras preferido que fuera Miguel el que hablaba contigo y te sobaba como a una zorra delante de mi…te hubiera gustado que fuera Miguel?

-Mmmmmmmmmmm, dijo Raquel como única respuesta mientras metía una mano entre sus piernas para masturbarse ella misma.

Pero apenas hubo tiempo para más. Después de esto me corrí moviendome como un conejo encima de Raquel. Me desplomé sobre ella y dejándome llevar se lo eché todo dentro. En ese momento me sentí en cierto modo patético. Salí del coche y me monté delante. Dejé a Raquel tumbada detrás con los leggins bajados.

– Venga que se nos pasa el tiempo, dije como si nada acabara de pasar…

Raquel se subió los leggins y salió del coche para montarse delante. Mientras se acababa de ajustar las finas mallas pasó una pareja que iba hacia su coche y se quedó mirando a mi chica que parecía una puta cuando se la follan en el coche y se baja y se empieza a arreglar la ropa. Luego se sentó a mi lado.

– Creo que esos nos han visto, me dijo, no me gustan estas cosas ya lo sabes…

No quise ni contestar a Raquel. Cuando llegamos a casa me hice el loco a las necesidades de ella. Posiblemente ella pensó que en casa ibamos a follar de nuevo. Y aunque yo me había corrido ya tengo que reconocer que tenía ganas, pero no sé porque me apeteció putear un poco a mi chica y dejarla con todo el calentón. Me supongo que se masturbaría cuando me quedé dormido. No lo sé. Lo que si que sé es que esa noche durmió con mi semen dentro.

Estuvimos luego tres semanas sin volver por la Blue Moon. Durante ese tiempo cuando follaba con Raquel recreamos varias veces lo que había pasado con el señor ese en la disco. Como la había tocado el culo a mi chica y ella había tonteado con él. No me costó mucho adaptar mi fantasía a lo que yo quería. Uno de los viernes mientras Miguel follaba con Mercedes nos pusimos Raquel y yo al tema.

– A lo mejor te hubiera gustado que fuera Miguel el que te sobaba el culo en la Blue Moon, te hubieras puesto muy cachonda, pero él te hubiera follado luego y tu habrías terminado jadeando como está ahora Mercedes…

Raquel se puso muy cachonda con todo lo que había pasado en la Blue Moon. No me esperé que dejarse tocar por ese viejo iba a ser el detonante de todo lo que iba a pasar después. No me costó mucho conseguir hacer que Raquel se corriera cambiando en la fantasía a el señor por Miguel. En unos dias pasó a ser nuestra principal fantasía.

Mi chica se dejaba sobar por nuestro vecino de 55 años en la oscuridad de la Blue Moon.

Le puse a Miguel al corriente de todo lo que había pasado. Por supuesto que tuve que terminar haciéndole una paja.

– Ya queda poquito, en menos de lo que te piensas me voy a follar a Raquel, sé que todavía no crees que va a pasar pero…chico acéptalo…va a pasar…me voy a follar tan bien a tu zorra y se va a correr tantas veces que después solo va a pensar en mi, me la estás poniendo en bandeja como una buena zorrita obediente, todo esto me lo dijo Miguel mientras todavía tenía el semen del pajote que le hice sobre su estómago.

Continuó Miguel hablando.

– Este jueves después de la clase de padel la voy a proponer a Raquel que el sábado quedemos en la Blue Moon nosotros tres, durante estos dias tienes que calentarla todo lo que puedas, hablarle de mi, fantasear…putita el sabado nos vemos…

Efectivamente como me había adelantado Miguel, cuando Raquel llegó de la clase de padel me dice…

– ¿Oye pero tu que vas contando?

– Yo que voy contando, ¿de que?

– Pues hombre tu sabrás que es lo que le has dicho a Miguel, pero me ha dicho que el sábado nos invita a tomar una copa en la Blue Moon…no habrás…

– No no, tranquila, como le voy a contar lo de el otro dia?….le he dicho que hemos estado alguna vez en la Blue Moon y que está muy bien, como fue él el que me lo recomendó, pues por eso se lo dije pero solo por eso…

– Ya, es que no me ha gustado como me lo ha pedido, vamos que ha estado amable y tal, pero no sé, me sonaba raro…

– Si ya te dije yo que está como loco por follarte, te está tirando los trastos descarademante, te lo advertí, ese quiere acabar con su polla en tu culo como con Laura…

– ¡Que bestia eres!…mira no me apetece mucho quedar con él, anda mañana si eso le pones cualquier excusa para no ir, me dijo Raquel.

– ¿Y por que no vamos?

– ¿Como?

– Si, vamos a ir, hazme caso, quiero ver hasta donde es capaz de llegar Miguel, vas a ver como tengo razón. Seguramente te va a entrar, a ver si tiene la cara de hacerlo delante de mi….

La noche anterior al sabado que habíamos quedado con Miguel, como siempre acabábamos de follar mientras nuestro vecino de abajo se follaba a Mercedes. Nosotros habíamos terminado mucho antes que ellos. Al ritmo de la follada del piso de abajo comenzamos a hablar sobre lo que podría suceder la noche del día siguiente.

– Joder es que parece que no se cansa el cabrón, la Merceditas no para de correrse, dije yo

– Bueno yo no tengo queja…

– Tengo que reconocer que estoy impaciente por lo de mañana, ya sabes lo de quedar con Miguel…

– Tranquilo, que no va a pasar nada.

– Ya, ya lo sé, pero es que ese cabrón en el fondo me da rabia, no sé, se piensa que se lo puede montar con todas…mira con Laura, sabía que estaba casada y no le importó metérsela por el culo…con Mercedes, ahora te tira los trastos a ti…

– Oye que a mi no me ha tirado nada…

– Eso te crees tu, pero si se pasa todo el rato en la clase tonteando contigo…a este tío habría que darle un escarmiento…

– ¿Un escarmiento? ¿por que?

– Si, ya verás mañana como te entra, estoy segurísimo…

– ¿Contigo delante?…jajaja, no creo…

– Que si, que le conozco, pero se va a enterar, vamos a dejarle con la miel en los labios…quiero que le sigas un poco el rollo si te entra…

– ¿Que le siga el rollo?.. tu estás…

– Si, si, que le sigas el rollo, es más, quiero hasta que tontees un poco con él, que el muy imbécil se piense que va a conseguir algo contigo…luego pasamos de él completamente…

– Que no, ni de coña…

Mercedes gritaba en ese momento “ mas, massss, siiiiii, massssssss, diossssssssssss, massssssss, por favorrrrrrrr, massssssssssssss”…

La cosa quedó así. No sé porque le propuse lo del tonteo a mi chica. Era como una especie de doble juego. Por una parte Miguel y yo planeábamos como tenía que desarrollarse todo hasta que se follara a mi chica. Por otro lado Raquel y yo planeando que jugara con Miguel para calentarlo un poquito. No tenía ninguna necesidad de esto. Podría hablar con Miguel y decirle que mi chica iba a tontear con él, se lo podría poner mas en bandeja. Pero esto preferí no decírselo, el motivo principal yo creo que es la sumisión que tenía hacía él.

Era su putita, si Miguel llegaba a hacer algo con Raquel, me sentiría como mas humillado hacia él, no quería que pensara que lo del tonteo había sido una cosa nuestra. Quería que él pensara que se lo podía montar con total facilidad con mi chica. Eso es lo que realmente me la ponía muy dura.

El sabado por la noche entramos en la Blue Moon, buscamos a Miguel y estaba hablando con un señor mas o menos de su edad y un par de tías que tendrían sobre los 45 años. Nos acercamos a él, Raquel con unos vaqueros grises marcando culazo y piernas a lo bestia, con unos zapatos de tacón claritos.

– Hombre chicos que tal, dije lanzándose sobre Raquel y dándola dos besos a Raquel y luego una palmadita en la espalda a mi…

Mientras íbamos hacia la barra, varias personas saludaron a Miguel, era bastante conocido allí. Tenía mucho carisma, se notaba, y por como le saludaban algunas señoras seguro que se había follado a mas de una. Casi lo mismo me pasaba a mi con él, no sabía decirle que no a nada, a las pruebas me remito que había terminado siendo su putita y haciéndole pajas cada vez que le apetecía e incluso chupándole la polla mientras veía fotos de mi chica. Chica a la que por cierto le estaba poniendo en bandeja para que se la pudiera follar. Lo que mas me preocupaba es que Raquel parecía poco a poco entrar también en su juego. No se sí era por que era su profesor de padel, o porque sabía que era muy buen follador y últimamente se había corrido con pensando en él mas veces que conmigo, pero se notaba que mi chica empezaba a estar a gusto con él.

En cuanto se separó un pelín Raquel de mi, me dijo Miguel al oido…

– Joder que culazo se la marca hoy a nuestra zorra, está para darla un buen pollazo…

Luego llegaba Raquel y Miguel como si nada, todo educación y buenas caras. Eso es lo que mas me irritaba de él. Lo cerdo que llegaba a ser en privado, su doble cara. Y la vez lo que mas morbo me daba.

Nos tomamos una copa primero, pero Miguel no nos hacía mucho caso, le iba a saludar gente de cuando en cuando y se quedaba un rato hablando con ellos. En el fondo yo me sentía decepcionado, no era lo que yo había planeado para esa noche. Pero Raquel no dejaba de mirar a Miguel, era como si también se sintiera decepcionada porque pasaba de ella.

– ¿Bueno que, pedimos otra??, dijo Miguel viniendo hacia nosotros…

– Si, voy yo a la barra a pedir, dije yo. Lo que quería era dejar a solas a Miguel con mi chica.

Desde allí les observé como hablaban, luego me lo contó todo Raquel. Empezaron hablando de tonterías, de padel, de las clases…Miguel no dejaba de halagar a mi chica…

– Estás mejorando muchísimo, en nada vas a ser la mejor de las cuatro que vaís a clase…

– Eso se lo dirás a todas….

– Te aseguro que no, me gusta el trato personalizado con cada una…sacar lo mejor de vosotras…

– Si, de eso no tengo duda, ya sé del trato personalizado que tienes con… Mercedes… y…con Laura…

– Ahiii, este David no se puede ver callado, jejeje, no me refiero a ese trato personalizado…pero vamos que si tu quieres, algún día después de clase te puedes pasar por casa a tomar una cervecita…

– No me gustán mucho las cervezas, yo soy mas de un poquito de vino para comer, dijo Raquel.

– Bueno pues tomamos un vino…

– ¿Sabes lo que pasa??, es que yo soy mas de vinos “jovenes”…

– ¿Jóvenes??, jeje, donde esté un gran reserva…

Justo en ese momento llegué yo con las copas…

– Oye David, tu que eres, ¿mas de vinos jovenes o un gran reserva??, me dijo Miguel

– Hombre, donde esté un gran reserva, que se quite lo demás.

En cuanto dije eso los dos comenzaron a reirse. Yo no entendía que es lo que les hacía tanta gracia, luego ya me lo contó Raquel. Aquella noche no pasó nada más. Pero luego Raquel me contó como ya Miguel le había propuesto ir a su casa. En el fondo se sentía halagada y cachonda. Antes de irnos Miguel me dijo al oido que esa noche me follara a mi chica hablando de él.

Llegamos a casa y me senté en el sofá. Me saqué el pollón de 20 cms ya duro y la dije a Raquel que se pusiera delante de mi y se fuera quitando los pantalones poco a poco. Me gusta mucho cuando se quita los vaqueros tan ajustados delante de mi. Me dió la espalda y se los fue bajando hasta que llegó a medio muslo junto a su tanga, luego me puso el culazo delante de la cara. Raquel iba a terminar de quitarse el pantalón pero yo tiré de ella hacia mi e hice que se sentara sobre mi polla. En esa postura sentada sobre mi, de espaldas y con los pantalones a medio bajar me costó meterla la polla porque ella apenas podía abrir las piernas pero cuando lo conseguí se notaba con mas intensidad el roce de mi polla contra su coño mientras se movía sobre mi.

– Mmmmmm, ¿no puedes ni esperar a que me quite el pantalón??, dijo Raquel

– Nooo, quiero follarte así, como si fueras una puta de carretera a la que se follan en un coche, como te follé el otro día y terminaste de subirte los leggins fuera delante de aquella pareja…

– ¿Que cabrón eres! bueno, ¿que tal lo he hecho con Miguel? ¿Es eso lo que querías?

– Has estado muy bien para ser la primera vez, tengo que reconocer que solo con verte hablar con él y tontear un poquito, ha hecho que me ponga muy caliente, veremos a ver otros días que tal te portas…

– ¿Otros dias? ¿Es que quieres que haya mas veces?

– Pues claro, hay que darle un escarmiento a ese viejete…se piensa que se puede follar a quien quiera y no respeta ni las novias de sus amigos…vas a seguir dejando que tontee contigo, quiero que llegue el momento en que no se pueda resistir mas e intente algo mas serio…ya verás que bien lo vamos a pasar cuando pases de él…

– Hoy ya me ha invitado a tomar una cervecita…

– Siii, como hizo con Laura, en el fondo lo que te quería decir es que cuando quieras te pases por su casa que te la va a meter por el culo…pero hoy has estado muy bien, como has pasado de él…

– En el fondo no me extraña que otras caigan con él…no sé tiene algo…

– Es un cerdo! hazme caso…, estoy muy tranquilo, sé que vas a pasar de él, no tengo ninguna duda, nunca te han gustado esos gilipollas!

Raquel giró un poco la cara y me metió el dedo en la boca mientras seguía moviendo su culazo sobre mi…

– ¿Y hasta donde se supone que tengo que tontear con él? ¿cual es el limite?

– ¿El limite? que se le ponga la polla tan dura contigo hasta que no pueda pensar en otra cosa…que llegues a ser una obsesión para él…

– Es un poco fuerte eso…y para llegar a eso, ¿tengo que dejar que me toque el culito?

– Eso lo decides tu, pero por lo cachonda que estás ahora, lo estás deseando, ¿verdad?

Mi chica incrementó los movimientos sobre mi. Yo ya me iba a correr.

– Le voy a poner cachondo si es lo que quieres, pero no me va a tocar ni un pelo…

Incliné a Raquel hacia delante y con un golpe fuerte de cadera conseguí echarla hacia delante lo suficiente para que saliera mi polla de dentro de su coño justo en el momento en el que empezaba a correrme. Luego eyaculé sobre su culazo y su espalda mientras yo imaginaba que era Miguel el que se follaba a mi chica.

La semana siguiente comenzó el tonteo de mi chica con Miguel. Se compró un conjuntito de padel bien corto. Tan corto que no tenía ni que agacharse para que se la viera el short de debajo de la falda. Lo primero que iba a hacer Raquel era aceptar la invitación de Miguel a tomarse la cervecita en su casa cuando terminara la clase de padel…

El siguiente mes se intensificó mucho la relación entre Miguel y mi chica. Nuestro vecino ya no se cortaba en entrar a Raquel y yo animaba cada vez mas a mi chica para que tonteara con él y le siguiera la corriente.

A mi lo que mas me preocupaba era que Raquel se pudiera enterar de lo que hacíamos Miguel y yo. Como lo habíamos planeado todo, el tema de las fotos robadas de ella y sobre todo como había terminado siendo su putita y todo el tema de las pajas y las mamadas. Si mi chica se enterara de esto estoy seguro que hubiera roto conmigo.

Ya no había vuelta atrás. Miguel le propuso a Raquel jugar una liga de padel mixta, por lo que al menos un día a la semana iban a jugar juntos. Ante la negativa de mi chica, yo la tuve que animar para que jugara con él.

Estaba una mañana en casa de Miguel, viendo fotos de Raquel con él

– Esta noche jugamos el primer partido de liga, me dijo Miguel, cada vez estoy mas a gusto con tu chica, estamos cogiendo confianza, no queda mucho para podérmela follar…ayer en la clase estaba impresionante con el conjuntito ese que se ha comprado, que piernas y que culo!!!! luego también estaba Berta que cada vez está mas buena…

– Hace tiempo que no hablo con ella…

– Ya lo sé, mira que fuiste tonto, se ha echado un noviete en la universidad, tiene un polvazo la niña, si no fueras tan putita y te corrieras en cuanto te tocan…está para reventarla a esa zorrita tambíén…

Fui a cogerle la polla para pajearle pero Miguel me apartó la mano.

– Estate quieta putita, no quiero correrme ahora, necesito estar cachondo para esta noche cuando juegue con Raquel…

Habían quedado para jugar después de que Raquel saliera del trabajo. Estaba por la tarde-noche en casa, cuando 30 minutos antes de que llegara mi chica llama Miguel a la puerta.

– Voy a esperar aquí a Raquel, dijo Miguel

Con toda tranquilidad fuimos al ordenador y me dijo que le pusiera fotos de Raquel y luego que le pajeara. Yo no opuse resistencia alguna…

– Va a llegar Raquel en poquito tiempo…

– Ya lo sé, cállate putita y menéamela, cuando llegue quiero estar empalmado, me da mucho morbo, tranquilo que no me voy a correr.

Así estuve un rato pajeándole hasta que llegó Raquel. Le saludó a Miguel con dos besos. Nuestro vecino todavía estaba empalmado, pero ella no se dió cuenta…

– En un minuto estoy…dijo Raquel entrando en la habitación para cambiarse…

Fuimos hasta la entrada y Miguel se volvió a sacar la polla en el descansillo.

– ¿Que haces? ¿estás loco?, dije yo…

– Menéamela un poco mas putita, no veas que morbazo con Raquel en la habitación…

Yo le agarré la polla y le pegué 5 o 6 sacudidas mas. La polla de Miguel estaba dura como una piedra. Luego se la volvió a meter dentro del pantalón. Al poco salió Raquel con un conjuntito de padel y se fue con Miguel a jugar. El muy cabrón se fue con la polla dura.

Ganaron su primer partido.

Luego por la noche estábamos en la cama y Raquel recibió un whats app de Miguel…

– Buen partido has jugado hoy

– Gracias tu tampoco has estado mal

– Si, pero para otra vez lleva otro modelito, que me ha costado concentrarme, jajajaja

– Jajaja, ok, lo tendré en cuenta…

Yo estaba allí tumbado su lado y me gustaba la naturalidad con que Raquel tonteaba con él por el móvil, ya ni siquiera se lo había tenido que pedir. Me ponía tan cachondo todo esto que luego me la tenía que follar y descargar dentro de ella.

Pero la cosa siguió avanzando, la semana siguiente que jugaron, la noche anterior a su segundo partido de liga Raquel recibió otro whats app de Miguel

– Oye descansa bien para mañana

– Lo mismo digo

– Y acuérdate de lo de el modelito…

– Vaaaaale, no quiero desconcentrarte, que hay que ganar, iré tapadita, que es lo que no quieres que me ponga? jajajaja

– Vale, jajaja, bajo ningún concepto te pongas unas mallas marcando ese culito eh?, jajaja

Ya os podéis imaginar que es lo que se puso mi chica para el segundo partido. Unas mallas bien ajustadas que iban marcando su culazo a lo bestia. En cuanto la ví salir de casa así ya se me puso tiesa. Me ponía en la piel de Miguel y en lo que iba a disfrutar la hora y media del partido con su mirada atenta a ese culo.

Perdieron ese segundo partido. Por la noche estábamos en la cama y antes de dormirnos Miguel mandó otro mensaje a mi chica.

– Me has tenido desconcentrado todo el partido, ya sabes porque…

– ¿Yooooo?

– Si tu…eres muy mala y lo sabes…

No se cortaban un pelo en el tonteo que se traían y yo cada vez estaba mas mosca. Apenas tenía que insistir a Raquel para calentar a nuestro madurito vecino, ya no hacía falta. Quedaban a penas un par de semanas para navidad y mi chica tenía por esas fechas la cena de empresa. Era una buena oportunidad para que se pudieran encontrar por la noche en una discoteca sin mi presencia.

Entre semana bajé a casa de Miguel, enseguida comenzó a hablar de Raquel…

– Me cae fenomenal tu zorrita, es buena tía, y joder, esos modelos que se pone, menudo culo!!!, ya está donde queríamos putita, me está pidiendo polla a gritos!!!

– Este sábado tiene la cena de empresa, es de las pocas noches que se desmelena un poco, ¿como ves el intentar quedar con ella?…si quieres yo lo preparo…

– Jajaja, joder putita, me lo estás poniendo muy fácil, ¿tantas ganas tienes de que me la folle??, por el empalme que llevas ya veo que si, me vas a acabar de quitar el mérito de lo fácil que me va a resultar metérsela a nuestra zorrita… pero me gusta la idea…anda sácame la polla y hazme una paja que ya me has puesto cachondo…

Por la noche en casa le propuse el plan a Raquel.

– Me encanta como estás tonteando con Miguel…te está todo el día mandando mensajitos, solo hace que pensar en ti, le tienes loco, jajaja

– ¿Eso es lo que querías no??

– Si, si, claro, pero estoy pensando una cosa…ir un poquito mas allá…

– Dime…

– ¿Que te parecería quedar este sábado con él?

– ¿Este sabado?, si tengo la cena de empresa…

– Si, ya lo sé, pero en uno de estos tonteos que os traeís por los mensajitos o después de clase le puedes decir que el sabado por la noche vas a estar de fiesta, que os podeís ver para tomar una copita y…

– No sé…si le digo eso, va a parecer que estoy buscando lo que no quiero, me parece muy descarado…

– Pues por eso, seguro que se lanza sin dudarlo esa noche….luego tienes que dejarle con un buen palmo de narices…jajajaja

Al día siguiente cuando terminó la clase de padel se quedaron hablando un poco de la liga y tal y terminó saliendo el tema. Para no parecer tan descarada Raquel le dijo que iba a estar por la noche de fiesta y fue Miguel el que dijo de quedar. Raquel no le prometió nada.

– Voy a estar con los del curro…no sé ni porque zona estaremos ni en que estado..jajaja

Ya estaba echado el anzuelo.

Solo me quedó ver como se vestía mi chica para la cena de empresa. Ver como se ponía encima de unos panties un vestido negro que marca increible su figura, sus pequeñas tetas y su perfecto culazo. La hice una foto con disimulo antes de salir.

– No creo que quede con Miguel, me dijo…

– Venga haz el esfuerzo…tu si quedas me mandas un whats app, que quiero saberlo…

– Bueno ya veremos…

– Venga pásalo bien en la cena con las chicas y los jefes…

Cuando se fue bajé le mandé a Miguel la foto de como iba vestida a Raquel. A los pocos minutos me contestó…

– ¡Putita hoy me la voy a follar! vete preparando unos buenos cuernos.

Por la noche estaba dormido, cuando un ruido de la vibración del móvil en la mesilla me despertó. Era un único mensaje de Raquel.

4:54- me voy a la Blue Moon con las chicas…también he quedado con Miguel…

Miré varias veces el mensaje de Raquel antes de poderme dormir. Cada vez que lo leía se me ponía muy dura. Me tuve que aguantar para no masturbarme en la cama. Solo tenía en mi cabeza la imagen de Raquel con Miguel en la Blue Moon. Con mucho esfuerzo al final me quedé dormido.

No sé a que hora llegó Raquel. Miré el reloj y eran las 9 de la mañana. Mi chica ya estaba durmiendo a mi lado. Me levanté inquieto y desayuné algo esperando a que ella se despertara. Cuando lo hizo actuó como si nada. Los dos evitamos hablar de lo que había pasado la noche anterior.

Pasó la tarde también, pero a la noche ya no podía más. Pregunté a Raquel que si no me iba a contar lo que había pasado en la cena.

– Has aguantado mucho…han pasado cositas con Miguel…

– ¿Ah sii?, pregunté nervioso…

– Vamos a la cama…y te cuento.

Me contó Raquel lo que había pasado durante la noche. La cena con los compañeros de trabajo y jefes. Cuando sobre las 4:30 de la mañana les propuso a las chicas del trabajo ir a la Blue Moon. Éstas dijeron que si y al momento mi chica le mandó un mensaje a Miguel…

– Vamos a la Blue Moon, si estás por allí nos tomamos un chisme…

Un rato mas tarde contestó Miguel.

– Por aquí estoy, perfecto…

Luego fue cuando me avisó a mi de que había quedado con Miguel. Llegó a la Blue Moon con tres compañeras de trabajo. Al poco Miguel se unió a ellas, como siempre cayó muy amable entre sus compañeras de trabajo. Le presentó como su vecino y profesor de padel. Estuvo un rato hablando con él mientras las otras chicas estaban mas por su lado.

Una hora mas tarde las chicas dijeron que si iban a otro sitio.

– Si, iros vosotras que yo ahora voy…les dijo Raquel

– ¿Oye no tendrás algo con el tío este no?, le dijo la compañera con la que mejor se lleva, menuda eres, nos has liado para venir aquí y ahora te quedas con él…uyyy que raro es esto, se os ve muy juntitos…

– Anda, anda no alucines, venga dime donde vais que ahora voy con vosotras…

Ya me supongo que para que una de las chicas la dijera esto a Raquel se la tenía que notar muy acaramelada con Miguel. El sentirme así como un cornudo con las compañeras de trabajo de Raquel hizo que se me pusiera dura mientras Raquel me relataba esta parte.

– ¿Así que te quedaste con Miguel a solas no?, pregunté yo sin molestarme en ocultar mi erección bajo el pijama

– ¿Ya estás así?

– Si, desnúdate, quiero que lo siguiente que me cuentes lo hagas desnuda, ya no aguanto más!!

Raquel me hizo caso y nos quedamos los dos desnudos en la cama.

– Si, nos quedamos solos y yo llevaba unas copas encima….bueno no sé, Miguel me fue agarrando por la cintura y cada vez estábamos mas pegados mientras hablábamos…luego me dijo que si íbamos a un sitio mas tranquilo y fuimos al fondo detrás de las columnas donde está un poco mas oscuro…no dejaba de hablarme que si de padel, de trabajo, me hacía sentir bien…incluso comentamos lo de Laura…

– Sigue, no pares ahora…quieta quieta, no la toques, dije apartando la mano de mi chica cuando intentó agarrarme la polla…

– Le dije que no me creía mucho lo de Laura y él me contó que se habían enrollado en la cocina, tanto como enrollado dije yo…eso no es lo que me contó David y Miguel me dijo que era un caballero y no contaba esas cosas y le volví a preguntar si era verdad lo que tu me habías dicho y me dijo que era exactamente lo que quería saber y al final se lo pregunté… ¿lo de por detrás es verdad?

Me imaginé a mi chica hablando con Miguel de estas cosas con unas copas de mas y a altas horas de la madrugada en la zona mas oscura de la Blue Moon. El muy cabrón la había llevado a su terreno. Raquel me seguía contando.

– Mientras hablábamos de esto me acordaba de ti, seguro que le estaba poniendo caliente, pero es que yo también estaba un poquito…y cuando me volvió a agarrar de la cintura, me dijo al oido, todo lo que te ha contado David es verdad, cuando quieras tu también estás invitada a casa, ¿que te parece por ejemplo esta noche?… iba a saco, no me lo esperaba y de repenté sentí su mano en mi culo…

– ¿En tu culo? ¿te metió mano y no dijiste nada? ¿no decías que no te iba a tocar un pelo??

– Si, el culo, me tocó el culo, dijo poniéndose un poco de lado para mostrármelo…y sabes que de que me hablaba mientras me lo tocaba?, que si eramos unos vecinos muy majos, que tu eras su mejor amigo ahora…y allí el muy cabrón tocándome el culo!, no veas que morbo me dió!

– ¿Pero metió la mano debajo del vestido?

– Si, un poco, pero apenas le dejé que lo hiciera…tampoco quería que se me fuera de las manos, no pensé que tontear con él e intentar calentarle me iba a excitar tanto, estaba casi tan cachonda como lo estás tu ahora…así que le quité la mano…

Luego Raquel se puso a cuatro patas en la cama. Abrió bien las piernas y sacando su culazo hacia fuera me dijo.

– Quiero que me folles así ahora mismo, mirándome el culo que anoche me tocaba Miguel. ¿No es eso lo que querías? pues ya está, ya me ha metido mano y se lo hemos permitido los dos…

Sin decir nada más me puse detrás de ella y se la metí. Me puse a follármela a cuatro patas, aquella noche me pareció todavía mas sublime el culo de Raquel en esa postura. No podía dejar de mirar su culo y pensar que Miguel ya había conseguido tocárselo. Que iba a ser lo siguiente??? nunca pensé que su plan iba a haber llegado tan lejos con mi chica…

Un poco mas tarde descargué todo mi semen por los gluteos y la espalda de Raquel.

Sin embargo los días siguientes noté a mi chica bastante rara, incluso algo esquiva. Miguel tampoco daba señales de vida. Así que una mañana que Raquel estaba trabajando y yo estaba de libranza me bajé a su casa.

– Hombre putita, te estaba esperando…

Desde un principio no me gustó nada su mirada. Si por lo general era de superioridad hacia mi aquel día iba acompañada de una especie de sonrisa con sorna.

– ¡Que pasada lo del sabado!, ¿te ha contado algo Raquel?

– Si, claro, me lo ha contado todo…

– ¿Todo? ¿y? ¿no tienes nada que decirme?, ¿no pensabas que ibamos a llegar tan lejos, verdad?

– ¡Tan lejos?, bueno, la has tocado el culo, tampoco creo que sea para tanto…

– ¿Que la he tocado el culo?, ¿eso es lo que te ha contado Raquel??, jajaja… ¿solo eso?

– Si, solo eso, ¿por que? ¿Tengo que saber algo más??

Miguel se levantó al frigorifico y trajo un par de cervezas. Me dió una. Se volvió a sentar conmigo en el sofá.

– Ayyyy putita putita…Raquel es una buena chica, pero la has permitido que saque la zorra que lleva dentro, ha sido un juguete en nuestras manos…siento decirte que tu novia no te ha contado nada de lo que pasó el sabado…

Un comentario sobre “Mi nuevo vecino de 55 años (8)

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