FRANCISCO J. MARTÍN
Ese día el reparto finalizó a las 10:17 horas e inmediatamente tanto Carla como John fueron a sus respectivos buzones.
Carla retiró toda la correspondencia, 6 sobres, y a primera vista se dio cuenta de que había un sobre que además de los datos del apartado de correos tenía escrito el nombre de su nieto, Jack, en color rojo. Debía ser algún mensaje especial, había observado que de vez en cuando ocurría eso, algún sobre con JACK en rojo.
John lo tuvo más fácil, sólo había un sobre, el tan esperado sobre, donde figuraba JOHN en rojo. Con él en las manos volvió a su silla y allí mismo lo abrió, había una cuartilla impresa con los datos de una cuenta bancaria, el importe de 100.000 dólares y la fecha en que debía hacer el pago (el 15 de Mayo, en 3 días), así como la dirección donde estaría la furgoneta y la fecha en que debía ir a recogerla (el día 28 a las 13 horas), si el pago se recibía correctamente, cosa que hasta el momento siempre había ocurrido.
Carla por su parte, guardó sus sobres en el bolso, cogió su carrito y salió de la Oficina en dirección a un parque cercano. Una vez allí se dirigió hacia su banco de costumbre, estaba vacío, se sentó y comenzó a abrir los sobres, viendo que se trataba de facturas, recibos, y algún cheque relacionados con el taller mecánico, dejó para el final el que llevaba el nombre de su nieto y, como hacía siempre, no lo abrió. Guardó todo de nuevo en su bolso se levantó y comenzó a pasear por el bonito parque como hacía habitualmente los martes, el día era soleado y le apetecía.
Jack había cargado su furgoneta con los repuestos necesarios y volvía a recoger a su abuela, se preguntaba si habría llegado algún sobre con su nombre, esperaba nuevos pedidos especiales y quizás el que le confirmara la entrega que debía realizar, aunque no había recibido ningún cobro en su cuenta. Normalmente cobraba antes de la entrega, la garantía de la misma estaba en su propia vida así que no jugaba con eso. Casi sin darse cuenta llegó al frente de la cafetería en la que lo esperaba Carla, aparcó en la puerta y entró para compartir un café con su abuela, que ya había ocupado una mesita. La saludó, se sentó y pidió un café con leche, tras lo que Carla le mostró el sobre, Jack lo abrió y como siempre, en una cuartilla impresa se le indicaba: “PEDIDO 592: ENTREGA LA FURGONETA EL DÍA 28 DE MAYO EN EL PARKING DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRIL, EN LA PLAZA 178 O LA MAS CERCANA A ELLA QUE ESTÉ LIBRE (LE PASAREMOS LA MATRICULA Y EL MODELO AL CLIENTE PARA QUE LA IDENTIFIQUE CLARAMENTE). DEJALA A LAS 11 HORAS Y VETE. EN CUANTO A LA CARGA QUE DEBE LLEVAR, TE AVISAREMOS MAS ADELANTE.”
Jack no entendía la última frase, hasta ahora nunca se hablaba de la carga, ya se sabía lo que debía ir dentro: el pedido que le habían hecho.
— Algo extraño ocurre —pensó Jack, se quedó algo pensativo pero enseguida, para no alertar a Carla, cambió de tema sin darle importancia a lo que acababa de leer y le preguntó por su paseo en el parque, y una vez tomado el café volvieron a casa.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s