MOISÉS ESTÉVEZ

Ya se las apañarían para pagar las facturas, aunque no sabían cómo. Él, sin trabajo desde hacía ya cuatro años, ella, limpiando escaleras por tres euros y medio la hora, y ellos, tres hijos de dos, cuatro y siete años, tres bocas hambrientas que alimentar, inocentes y no conscientes de la situación.
Un invierno duro, y ya era el tercero, sin poder tan siquiera calentarse con una mísera estufa, era una de las facturas a la que no podían hacer frente.
– Jodida crisis. Cuándo acabaría. Cuándo cesaría de oprimirles.
¡Malditos políticos!…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s