ANYS FELICI

Por placer y por amor

Una semana después.

<No se lo digas, tenías razón, lo que tuvimos no significa nada comparado con lo que sientes por él, fue muy decepcionante mirar tu rostro cuando estuvimos juntos, no quería eso, quería que lo disfrutaras tanto como yo, no pierdas a tu familia y al hombre que amas por lo poco que tuvimos >

<Es tarde, se fue, lo sabe todo, deje a mi hijo sin su padre, mi suegra y mi cuñada me odian por destrozarle el corazón a Demir, y yo necesito un motivo para levantarme y seguir adelante>

<Búscalo, échame la culpa, di que te obligue porque así fue>

<No me obligaste a nada, los dos somos adultos y sabíamos perfectamente lo que hacíamos, tú aun puedes salvar tu matrimonio>

Renuncie a mi trabajo, tengo dos ofertas nuevas, mi hijo necesita más tiempo y es momento de un cambio. No he visto a Demir en meses, mi cuñada viene y se lleva al niño a ver a sus abuelos, es muy raro que marque para hablar con él, estoy sola pagando mi condena, aún tengo mucha comunicación con Max, somos amigos, su esposa lo perdono porque lo ama, y porque realmente no hubo nada entre nosotros más que diversión.

<Estas endeudan conmigo, me debes esa hora que nunca me diste>

<Te la sigo debiendo, quizás algún día pueda pagártela>

Me siento sola y desesperada, voy a salir con Max,  para pagarle la hora que nunca pude darle, y porque necesito mucho afecto, no lo hago por amor, solo por placer.

Tenemos un par de horas para disfrutar de nuestros cuerpos, esta vez no es en la parte trasera de su auto, hay besos porque son parte del erotismo, me permite desvestirlo, yo prefiero hacerlo sola, hay cosas que son exclusivas para ciertas personas, pongo mi mente en blanco para darle a Max, una buena cesión de sexo casual, libre sin ataduras ni obligaciones.

— ¿y bien? ¿Qué tal estuve?

El desempeño sexual de mi instructor es lo que menos me importa, tiene buena condición física, así que hace un buen papel. Max fuma y mucho huele a cigarro, no debería de hacerlo no combina con su increíble cuerpo y con el bello rostro que tiene.

— Voy a empezar a buscar pareja, quizá empiece por la red, no tengo muchos amigos, algunos compañeros de trabajo.

Max se anota a mi lista de pretendientes, pero es un hombre casado. Extraño tanto a Demir, lo amo, sé que el tiempo no va a curar nada, yo siempre lo voy a amar.

***

Hoy vamos a ir al cine, es cumpleaños de mi hijo, lo tenemos planeado desde hace, como un mes, más tarde vendrá su padre, traerá un regalo y quizá lo lleve a cenar o  con sus abuelos, no lo sé, no hemos hablado en mucho tiempo.

— no tienes que pedir permiso para entrar, esta es tu casa.

— ¿quieres venir con nosotros? Claro, si no tienes otro compromiso.

— estoy sola Demir, te lo dije, se acabó ese día

— ¿entonces vienes o no?

Vamos juntos como una familia, nuestro hijo trae compañía de su escuela,  sus dos mejores amigos, nos toca sentarnos atrás y murmurar para no interrumpir la función.

—en unos días es cumpleaños de mi madre, me pidió que te invitara y que te lleve, todavía eres mi esposa

— gracias, pero con qué cara me voy a presentar ante tu familia después de lo que paso, seguro me odian.

— ella cree que todo esto es mi culpa, que yo te orille a eso, pensé que tú… que no estabas sola, que en cuanto me fui de casa tú…ya sabes, me gustaría saber su nombre

— para que Demir, olvídalo no significo nada, no lo conoces, ni yo tampoco, solo paso y ya no importa

— a mí me importa, no te acuestas con alguien que no conoces.

La conversación se sale completamente de lugar, empezamos a levantar la voz y nos sacan de la sala, el niño se queda adentro con sus amigos. Estamos mal encarados afuera, cada uno en una orilla de la sala de espera, como dos completos desconocidos, le estamos echando a perder el día a nuestro hijo.

— entonces vienes a la cena, mi madre te aprecia mucho, te quiere más que a mí.

Estamos tan cercas uno del otro, no contesto su pregunta. Demir se despide, me besa una mejilla y después la otra muy despacio luego me besa en los labios, nunca es tarde para una reconciliación.

***

<Estoy embarazada, tengo miedo de mis kilos, el tema de mi sobrepeso, pasó a último lugar en mi hogar, jamás hablamos de eso, pero no quiero estar gorda otra vez, Demir insistió tanto en lo del bebé y me embarace para complacerlo>

<No te preocupes, te puedo hacer llegar una membrecía de regalo a tu domicilio después del parto, mi mujer también está esperando, voy a ser papá>

<Felicidades, vas a ser un papá muy guapo, puede que acepte tu regalo, después de todo, no tienes identidad en mi vida, él nunca supo que eras tú y me alegro mucho de ello, porque podemos seguir siendo amigos>

Meses después.

Soy talla nueve, hace dos meses nació nuestro hijo lo estoy amamantando. Cuando mi esposo no está en casa me subo a la caminadora y trato de hacer ejercicio. Por las tardes vamos al parque que está cerca de casa, hay juegos para nuestro hijo mayor, Demir extiende su brazo para acunarme, nuestro bebé está en su moisés, una carriola se para junto a la nuestra, una pareja, ella es una mujer bonita y muy delgada, tal como la imagine, nos ponemos de pie, lo presento como Maximiliano el dueño del gimnasio, a Demir por su nombre completo y como mi esposo por supuesto, él nos presenta a su esposa y a su linda bebé, no les muestro a nuestro hijo, digo que se acaba de dormir pero se parece a su padre , nos reímos, Max me pregunta si mi instructor me trato bien el tiempo que estuve en el lugar.

— excelente, tiene a gente muy capacitada, su instructor hizo un buen trabajo ¿verdad mi amor?

— si cariño, yo no tengo ninguna queja.

Max y su esposa se sientan dos bancas adelante de nosotros.

— vamos a casa cariño, ya es hora de amamantar al niño y no quiero mostrarle mis pechos a tanta gente, hoy está muy lleno el parque, prefiero mostrártelos a ti en casa.

Dejamos a nuestro hijo mayor en el parque, la casa está muy cerca, podemos ir caminando. Después de darle pecho a mi hijo, hacemos el amor.

— amor ¿dime que talla soy?

— cariño sabes que ese tema está enterrado, en esta casa no se va a volver a hablar de eso jamás.

— solo quiero saber si te gusta tocar mi cuerpo, si sientes lo mismo que cuando me conociste.

—quieres que te cuente un secreto, nunca he notado la diferencia.

Fin

— amor, te llego algo en el correo, aquí tienes cariño ¿qué es?

Un comentario sobre “Eres bonita (5)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s