LOURDES BLANCO

Había estado disimulando todo el día. Echada en la tumbona hacía como que leía el libro que junto con los dos bocadillos, uno para ella y otro para él, se había llevado a la playa. Pero no podía evitar poner toda su atención en lo que Sergio estaba hablando con la mujer que justo a diez metros estaba tomando el sol en topless. No la llegaba con claridad la conversación, pero si las risas que, de cuando en cuando, sobresalían del bullicio generalizado de la playa. Entonces un nudo se ponía en su estómago y reprimía una lágrima que luchaba por abrirse paso al exterior.

De cuando en cuando Sergio volvía al lado de ella para coger un cigarrillo y sonriente le contaba lo simpática que era la chica que había conocido, que parecía interesante y que además tenía un cuerpo espectacular. Entonces Andrea le sonreía y colocaba el pareo sobre su cuerpo blanco y blando.

Cuando el hambre empezó a hacer mella en su ya maltratado estado de ánimo decidió comerse el bocadillo. Estaba claro que a Sergio se le había olvidado que tenía que comer.

Y sola, con el libro sobre el pareo, comió distraídamente mientras miraba la línea del horizonte. Había decidido olvidarse de ellos y perderse en sus fantasías que era lo único que nunca la decepcionaba.

A media tarde la morenaza de cuerpazo escultural decidió que tenía que irse y Sergio, con una sonrisa bobalicona, volvió junto a Andrea, se echó en la tumbona que ella le había reservado y que había estado vacía durante todo el día, y se quedó dormido.  Andrea, sin disimulo, no podía dejar de mirarlo. Estaba tan enamorada de él que se conformaba con la relación fraternal y amistosa que les unía, porque sabía que no podía aspirar a nada más. Se conformaba con amarlo en la distancia, con que él tuviera con ella pequeños detalles, como llevarla a tomar café a uno de los lugares más bonitos del puerto, o a bailar salsa, algo que él odiaba pero que a ella la encantaba, o con que la llevara de fin de semana a la playa aunque se pasara todo el día sola haciendo con que leía, cubriendo su cuerpo con un pareo.

2 comentarios sobre “Mejores amigos

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