GABRIELA AMAY

Creo que una de las grandes meteduras de pata que puedes tener es involucrarte con tipos que alardean mucho de “no ser iguales al resto”, y cuando te tomas el tiempo de conocerlos, te das cuenta que tenían razón, no son igual al montón, sino mucho peor.

Siempre intento no generalizar, de no meter a todos los hombres en el fatídico frasco de mujeriegos y mentirosos. Sé que hay hombres que les gusta ir con la verdad por delante, que si no buscan una relación seria, lo aclaran desde el principio y todos felices. O que pasan de amores pasajeros y prefieren relaciones estables y basadas en el respeto y sinceridad. Lastimosamente me he topado con muy pocos que sean así, y de esos pocos que conozco, son novios de alguna prima o amiga… pero ninguno para mí.

Pero como dije al inicio de este post, es mucho peor encontrarte con un lobo disfrazado de oveja, de esos que te calientan la oreja diciéndote que ellos son diferentes y que incluso se enojan si los catalogas como el montón. Estos tipos sin lugar a duda se merecen el premio nobel de la mojigatería…

Me he hartado de desperdiciar mi tiempo con tipos como esos, por eso prefiero la soledad, (y no quiero decir que vaya a quedarme soltera de por vida, no, no, no…) porque me ayuda a reflexionar conmigo misma… Cuánto más te conoces, más sabes lo que vales y lo que mereces. Te vuelves más exigente, no aceptas menos, rechazas amores mediocres que solo vienen a perturbar tu mente y a quitarte esa paz que te brindaba tu soltería. Y cuando valoras tu soltería, te das cuenta que solo la dejarás por alguien que con hechos te demuestre que vale la pena volver a intentar una relación, por alguien que te dé más momentos felices que problemas y desilusiones.

Tal vez deba agradecer haber conocido tipos mentirosos, hipócritas, infieles, pedantes… (La lista puede ser muy grande), porque de no haber pasado esas malas experiencias, hoy no valoraría tanto mi soltería, y sobre todo, no me valoraría tanto a mí misma. Porque si de algo estoy completamente segura es que todo esto ha sido un proceso para conocerme, amarme y respetarme a mí misma. Solo así puedo decidir quién entra en mi vida; solo así puedo evitarme dolores innecesarios.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s