ESRUZA

En mi estómago, ya no hay mariposas

Quise mantenerlas vivas, pero ya no puedo

Fueron muriendo lentamente, sin remedio

Porque las fuiste matando, poco a poco

 

Eran mariposas vivas que aleteaban

Que daban vida a mi vida y a mi corazón

Al sentir tu presencia

Al escuchar palabras amorosas

 

No pudieron seguir viviendo

Les faltó el alimento que da el amor

Con palabras dulces

Y pasiones vivas

 

Pero, el amor murió,

y quedaron palabras hirientes

Las mariposas no volaron

Sólo murieron

 

¡Pobres mariposas!

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